Esta semana quiero dedicar mi entrada a uno de mis vicios, la música. En especial quiero hablaros de Leiva, ex componente del grupo Pereza.
Su primera banda se llamó Malahierba y con ella aguantó desde los tiernos catorce años hasta su mayoría de edad. Cuando alguien está en una banda de rock’n’roll sin haber llegado a los sweet little sixteen no es que solo sepa lo que no quiere, es que no quiere seguir otro camino. Miguel Conejo Torres, Leiva, nació en Madrid en 1980 y desde entonces ha vivido siempre en el barrio de la Alameda de Osuna, al noroeste de Madrid. De crío tenía decidido dedicarse al fútbol, y ahí se ganó el mote, pues al parecer a todo dios le recordaba al internacional brasileño Leivinha, quién vivió momentos de gloria a mediados de los setenta como jugador del Atlético de Madrid. Sin embargo fue finalmente la música quien se llevó a este flaco gato al agua, a la húmeda electricidad de estrofas y melodías, traicionando un futuro deportivo que vaya usted a saber. En Malahierva Leiva ocupó el puesto de batería, compartiendo las labores de composición con quienes tenían las cosas más claras dentro del grupo y defendiendo con adolescente convicción y pasión su adorado rock de los sesenta y setenta.



