Hace unos días, mientras
cotilleaba por una de las páginas webs, vi una foto que me hizo
mucho reflexionar, y llegue a la conclusión de que no tengo todo lo
que quiero pero quiero y soy feliz con lo que tengo. Me he dado
cuenta de que todo lo que pensaba que sería felicidad no lo es, como
las cosas materiales y que por el contrario la simple compañía de
una persona lo puede ser.
Esa foto de la que hablo es esta:

Lo primero, “se feliz con lo
que tienes” Se que cuando pensamos en que nos haría feliz la
mayoría de nosotros escogeríamos el dinero, pues con el se puede
tener de todo sin embargo este escasea en estos momentos y nos damos
cuenta de que las personas que tenemos día a día es lo mejor. Tengo
una familia, con la que puedo contar siempre, la que me ayudaría y
me ayuda en todo, porque la familia es lo primero y doy gracias a
Dios que todavía los tengo a todos a mi lado. Mis abuelos, esos
abuelos que te dan dinero como si estuvieran traficando, son geniales
y más cuando a pesar de sus años y todos sus males siguen
sonriendo. Ellos hacen que sea fuerte y me dan esas ganas de vivir
que ellos siguen teniendo. Mi hermana, con la que siempre estoy
peleando por la ropa, ella dice que solo la quiero por eso, por la
ropa, aunque sabe que no es verdad porque yo no haría nada sin ella
y sus consejos, es la única hermana que tengo pero la mejor que
podría tener. Mi madre, como todos creeran lo mismo de la suya, para
mí mi madre es la mejor, la que más se ha cracificado por mí, la
que siempre, en cada momento de mi vida ha estado junto a mí, cuando
he estado mala, y aunque tuviese que trabajar por la mañana se llevo
la noche en vela cuidándome. Y ahora de mayor, me ayuda a conseguir
mis metas y en animarme en todo. En cuanto a mi padre, es de esos
hombres serios y fríos pero que tiene un buen corazón, y te
ayudaría en todo.
